Sanando nuestro corazón

5 Abril, 2017

Cada día que pasa en nuestras vidas al relacionarnos con personas, bien sea el esposo, los hijos, los otros familiares, amigos y hermanos de la iglesia nuestro corazón está allí presente en cada interacción y puede quedar motivado a seguir adelante como puede quedar herido y por consecuencia deprimido y abatido.

Hoy en día los cristianos han cambiado el pensamiento bíblico por el positivo. Yo leo en los Salmos un David triste, un David que lloraba y se afligía; por tanto le hablaba a su alma para no quedar para siempre bajo este estado de ánimo.

Salmos 6:6

Me he consumido a fuerza de gemir;
Todas las noches inundo de llanto mi lecho,
Riego mi cama con mis lágrimas.

Conozco personas que tienen años deprimida, años repitiendo el mismo discurso, inclusive adultos cristianos que ya conociendo la verdad aún piensan en su infancia y le achacan todos sus errores de adultos. Aquí es donde está mal, y no puede ser posible, la aflicción si va a venir, si la vamos a sentir, pero tenemos que decirle que se vaya que en nosotros mora el Espíritu Santo y nos consuela y nos alienta y ayuda a proseguir la carrera.

1 Corintios 3:6

¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?

Otro aspecto que tenía David a su favor es que él hablaba con su alma:

Salmos 42:5

¿Por qué te abates, oh alma mía,
Y te turbas dentro de mí?
Espera en Dios; porque aún he de alabarle,
Salvación mía y Dios mío.

Un secreto crucial en la Biblia y que muchos no usan, tenemos que decirle alma mía espera en los planes de Dios, alma mía no te abatas, sigue confiando en Dios, esto cada vez que venga alguien a herirnos, o cada vez que nos sintamos mal y queramos retroceder.

Háblale a tu alma sin temor y alíneala al propósito que Dios tiene para ti. Clic para tuitear

Es inevitable que nadie nos hiera, de hecho es parte de nuestra formación, pues cuando lleguemos a una madurez en Cristo nosotros sabremos que naturalmente van hablar, van a herirte, van a querer tu caída, pero tu como hija de Dios te levantas cada día con tu alma conectada a los planes de Dios.

Solamente tener pensamientos positivos no basta, somos seres conformados por un cuerpo, espíritu y alma; tenemos que estar en equilibrio y esto solo lo puede hacer el Espíritu Santo.

Las mujeres casadas, tenemos que dejar de ser tan esponjas y no absorber todo lo que pueda decir el marido, es momento de que tus emociones las tenga Dios y no las dejes en manos de lo que te digan los demás. Dependes del Altísimo día a día.

Tu perteneces al ejercito de Dios, eres una guerrera que escucha la voz de su Señor. Clic para tuitear

El corazón de una esposa está en las manos de Dios, no en las manos de su esposo, una mujer confiada en Dios sabe que su Alfa y Omega – Principio y Fin es Dios no el esposo o las amistades o los hijos.

Una esposa que ora y es sana emocionalmente todos los días le habla a su alma, ora por ella y por su hogar, está lista para desarrollarse y cumplir el propósito de Dios en su vida. No se queda todo el día en cuatro paredes imaginando que hace el esposo o que deja de hacer.

Una esposa que ora rejuvenece cada día conforme a que Dios habita en su corazón.

Proverbios 15:13

El corazón alegre hermosea el rostro;
Mas por el dolor del corazón el espíritu se abate.

Si tu corazón hoy está herido te invito a que perdones, el perdón es el primer paso hacia la sanación.

Proverbios 17:9

El que perdona la ofensa cultiva el amor;
el que insiste en la ofensa divide a los amigos.

Duele pero sanará, y sana completamente cuando perdonamos de corazón. Clic para tuitear

Practica cada día la bondad y la compasión, no analices tanto con tu mente más bien lleva todo en oración. El Padre te orientará como a una hija que debes hacer con lo sucedido.

¡Dios te bendiga!

 

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MariaMullerVer todo los posts

Estoy de paso por la tierra para ayudar a otros. Aprender y Enseñar es lo que amo hacer. Mi lema central es: El conocimiento es parte de la creación de Dios. El camino de la vida es mejor cuando vamos acompañados de personas que nos ayudan a crecer interiormente y a alcanzar nuestros objetivos.