No Temas

7 febrero, 2017

Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

Josué 1:9

Este versículo es algo que Dios le dice a Josué al iniciar su ministerio. En este momento, debían estar pasando muchas cosas por la mente de Josué. Moisés acaba de morir, un hombre excepcional, un líder que guió a cientos de miles de personas, que habló con Dios cara a cara, el hombre al que el mismo Josué tiene la mitad de su vida siguiendo ¡ya no está!. Y Dios le dice que el va a ser su sucesor. El pueblo tenía 40 años siguiendo a Moisés, respetándolo como su líder y ahora tienen que seguir las instrucciones de Josué, un hombre que ya no es un joven (probablemente tendría unos 80 años en ese momento), que no tiene experiencia en guerras ni política. Seguramente Josué tenía mucho miedo de lo que le deparaba su futuro inmediato.

Miedo de que la gente no lo respetara, de  que no lo consideraran un líder, de que no lo obedecieran. Miedo de las cosas que iba a tener que hacer, ahora el es el jefe y responsable del pueblo, tiene que guiarlos para entrar a la tierra prometida, tiene que pelear con otros pueblos para reclamarla, tiene que destruir cualquier lazo con esos pueblos. El mismo siguió a Moisés toda su vida y ahora resulta que ya no tiene un líder físico a quien seguir, ahora Josué debe ser el líder. Honestamente no me sorprendería en lo absoluto que estuviera ¡muerto de miedo!

Los cristianos tenemos la tendencia a pensar que los héroes bíblicos eran superhéroes, gente de otro mundo, seres perfectos, sin mancha que no tocaban el suelo cuando caminaban. Pero no es así. Fueron gente normal, con miedos, con fallas, con dudas; fueron personas tan imperfectas como nosotros, a las cuales Dios usó para mostrar SU gloria y SU poder a través de ellos. Por más fuerte y valiente que haya sido Josué, por más fe que haya tenido en Dios, como ser humano creo que hubo un momento, a lo mejor muy pequeñito, que en el fondo de su corazón sintió miedo por la enorme responsabilidad que se le venía encima.

Pero Dios le dice, aquí estoy, no estas solo, YO estoy contigo. Dios le dio la inyección de seguridad y confianza que necesitaba para tomar el toro por los cuernos. Hay que notar que Dios no le dice que le va a facilitar las cosas, que todo va a ser miel sobre hojuelas y que no va a tener ningún problema. Dios es honesto con Josué y le dice que tiene que esforzarse, que tiene que ser valiente, es decir, que todas las responsabilidades y acciones que va a tener que realizar de ahora en adelante van a significar mucho trabajo y sacrificio, PERO Dios lo va a estar acompañando, todo va a salir bien, no hay nada que temer.

Esa misma orden nos la da Dios a nosotros hoy en día. La vida cristiana no es fácil, no es sencilla ni está libre de penas y pruebas, PERO Dios nos asegura que está con nosotros, que no estamos solos. Tenemos que recordarnos todos los días que  si Dios pudo usar a gente común y corriente para hacer cosas TAN extraordinarias ¡puede usarme a MI para hacer lo mismo! Porque no depende de que tan buena, que tan santa, o que tan perfecta sea. Depende de ÉL, de SU fuerza, SU gloria, SU poder.
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Alma Celina Baquedano TortajadaVer todo los posts

Salva sólo por Su gracia, enamorada de Cristo, en proceso constante de edificación, esposa de pastor, ingeniera ambiental de profesión, milusos de iglesia.