Fe y Emociones en el Matrimonio

14 noviembre, 2016
El matrimonio es difícil, dos personas con crianzas, costumbres, ideas diferentes; de pronto tienen que vivir juntas y coincidir. Y cuando no se coincide, puede traer muchos problemas. Conozco a muchas mujeres que se sientan a llorar con rostros cansados y dicen: “es que no puedo confiar en él”. Te tengo noticias, ¡tampoco puedes confiar en ti misma! Tus emociones vienen y se van. Pero tu FE perdura.
Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.
Génesis 2:24

Este versículo establece el principio del matrimonio, el cual debe estar conformado por tres tipos de compromiso:

  • Compromiso mental. Dejar a su padre y madre; las cosas se solucionan entre ustedes, ya no puedes ir corriendo con tus papás a pedirles que arreglen tus problemas.
  • Compromiso emocional. Unirse a su mujer; tu lealtad, tu obediencia, tu compromiso es para tu esposo y nadie más.
  • Compromiso físico. Serán una sola carne. La unidad viene a través de la relación sexual, ante los ojos de Dios son literalmente UNO.

En este pasaje, la palabra hebrea para unirá significa “unido con pegamento”. Ahora existe una nueva lealtad, sus destinos están unidos, ya no pueden separarse sin riesgo de romperse. El amor, compañerismo, compromiso, y una relación de ayuda mutua son calidades de la unión que Dios diseñó entre el hombre y la mujer.

Este es el ideal que Dios estableció para un matrimonio y tener una relación que cumpla esas características hace que cualquier mujer se sienta satisfecha y por lo tanto, trate a su esposo de la mejor manera. Sin embargo, hace falta FE para manejar una relación llena de frustraciones con el mismo respeto que manejas una relación feliz. Pero el esfuerzo vale la pena. Cuando tu esposo y tu estén teniendo problemas, no reprimas tu lado amable solo para no ser lastimada. Si lo haces, puedes caer en una depresión. Y no combatas el fuego con fuego. La mejor manera de apagar el fuego es con agua. Una mujer puede vencer con un carácter suave, gentil (como cuando se le hecha agua a un montón de brazas) y no con improperios que solo avivaran las llamas.
La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor.
Proverbios 15:1
En realidad, si eres capaz de mantener tu boca cerrada y tus sentimientos bajo control, puedes incluso ser capaz de llevar al Señor a un esposo incrédulo. Las palabras tienen mucho poder. Pero quizás haya ocasiones cuando se pueda lograr mas demostrando el incondicional amor de Dios sin palabras.
Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa.

1 Pedro 3:1

Puedes encontrarte en medio de un desastre. Si ese es el caso, necesitas atención y consejo pastoral. Pero no olvides que el Espíritu Santo es tu consejero. Sus puertas están abiertas todo el tiempo y El no cobra nada a sus hijos. Ora, lee la Biblia, congrégate, de esta forma estarás en comunión el Espíritu Santo.
 No siempre es problema de emociones. Confía tu matrimonio a Dios. No serán tus emociones las que sanen tu relación, ¡será tu FE! El poder para salvar tu matrimonio esta en tu FE. Atrévete a creer que Dios hará lo que dijo que haría. Traslada tu confianza de tus propias debilidades o de las debilidades de tu esposo al poder de Dios. Confía en Dios. Él sanara tus heridas. Él te consolara en tus momentos de desesperación. Él hará resucitar tu matrimonio, no importa como te sientas. ¡Créelo!
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Alma Celina Baquedano TortajadaVer todo los posts

Salva sólo por Su gracia, enamorada de Cristo, en proceso constante de edificación, esposa de pastor, ingeniera ambiental de profesión, milusos de iglesia.